SUPERVIVENCIA: POR QUE LA MENTE ENFERMA MÁS, QUE LA ADVERSIDAD
Hace dos años me mudé a la capital —un lugar que, para ser sincera, no me gusta nada—Al llegar, me impactó ver la cantidad de personas en situación de calle, indigentes y adictos. Sin embargo, con los años que llevo en este camino de consciencia, he ido comprendiendo que cada alma transita decisiones y aprendizajes que llamamos karma. Obviamente no son decisiones conscientes, pero si ayuda bastante el no sentirse valorados o merecientes de una vida digna, es la consecuencia de la cultura y creencias socialmente impuestas. Y la poca educación energética. Al principio me atormentaba verlos, hasta que entendí por qué me afectaba tanto: porque en realidad reflejaban partes de mí que yo escondía con vergüenza. De ellos he aprendido a valorarme, a mirar de frente a esa parte de mí que también ha sido una "mendiga", pero de amor y de compañía, o a revisar las decisiones que he tomado frente a mi propia responsabilidad. Cuando dejas de juzgar y miras a estas personas a los ojos...