EL REFLEJO DE LAS POLARIDADES
“Esta reflexión y las próximas forman parte del proyecto de mi libro en construcción. Gracias por acompañarme en este camino.” La energía femenina y masculina en el ser humano. A lo largo de mi camino personal y espiritual, he aprendido que no hay sanación profunda sin comprender —e integrar— las dos grandes fuerzas que nos habitan: la energía femenina y la energía masculina. No se trata de géneros ni de roles sociales. No se trata de ser mujer u hombre. Se trata de cómo se manifiestan en nosotros los principios esenciales de la existencia. La energía femenina es el ser que siente, que percibe, que abraza lo invisible. Es la parte de nosotros que se entrega al misterio, que se abre a lo desconocido, que escucha sin necesidad de entender, que se rinde sin rendirse. El femenino es expansión, intuición, creatividad, ternura, sensibilidad. Es la flor que se abre y también la tierra que acoge. La energía masculina, en cambio, es la presencia que contiene. Es el impulso claro que dir...